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miércoles, 31 de agosto de 2011

Erato

Catorce melodías para una noche de abril

Catorce melodías para una noche de abril


1
Fuiste devota de un beso azul.
A ti te gustaba caminar bajo la lluvia
La lluvia se  derramaba invisible hacia los límites de un sueño,
se derramaba sobre los bosques y la acera

Bajo la sombra, la profecía de tu nombre
Golpeaba mis latidos, y te veía venir como virgen

La lluvia Moribunda se derramaba sobre el viento.
Sobre el agua reflejaba el dolor.

Mientras tu Tenías el alma de luna y
te consumías en un beso.



2

Fue nuestro escudo el silencio y
la luz desgarrada de la luna.
Acechaba tu voz, la religión de tus palabras.
Tus palabras las mismas con las que inventamos
un lenguaje nuevo y distinto


Observo a lo lejos a la gente.
Oscuro y sin retorno.

Ya no te llamare  ni me llamaras.
Desde hoy Bastara con callarme y no decirte nada,
para que sepas de qué color es el alba.
Para que sepas que en ella habitan
seres blancos prisioneros de la luz

Esperando como nosotros la noche,
la noche, la noche,
para ser liberados.

3
 ¿El amor se construye y destruye,
acaso somos marionetas del destino?

4
Tu sudor almíbar derramado sobre la cama,
tu olor de hembra,
y estas palabras desahuciadas


5
Y si el amor fuese hecho de madera,
y tus ojos los que lo incendian
Entonces el amor seria
el alma de todas las cosas.
Serian Los ojos gastados que traen los jueves,
Seria la canción mutilada sonando azul  en la radio,
Seria la muchedumbre cansada esperando octubre
en los paraderos.



6
El amor es esa maquina de hacer sueños
Llenando noche y día las almas
Hasta volverlas poesía


7
Los álamos y su tristeza lagrimal.
Se pueden parecer al amor en la madrugada mientras.
Las estrellas esperan como vagabundas en la esquina

Hace falta tu blanca fe,
que ella se desnude,
y de sosiego a esta noche tormentosa


8
Oh, noche de versos fatigados,
entrégame tu cáliz
y déjame beber el secreto de los amantes


9
Fue un beso azul
nuestro clásico saludo,
azul como un beso
de astros ofrendados


10
He pensado en tu ausencia,
He pensado en amarrarla al Támesis
y tirarla al fuego de los celos.

Hicimos una ciudad con nuestras palabras.
La niebla cansada,
Hacia signos y señales extrañas



Las griegas calles vestidas de ausencia.


Aria luna, que miras triste,
meditabunda y extraña.




11
Pienso que la luna es un deseo,
es el sueño de algún hada,
de algún sátiro que aun no despierta

Se desangra el silencio
sobre los huesos de esta ciudad.
En estas entrañas.


12

el hades es solo algo que inventamos,
algo que creíamos que era cierto

Las orquídeas gritando locas de placer y sexo
Cruxificando el amanecer

Una región extraña como la palabra dios,
y estas palabras que invaden la hoja,
invaden mi corazón,
como un pueblo de mendigos


13
En esta ciudad bebimos del dolor
En esta ciudad inventada,
sin nombre, sin ruta, ni calle,
sin avenidas o referencias,
más que tus ojos.

En sus tabernas llenas de nada,
el corazón se perdió,
se volvió un moribundo mas

14
Balacera del dolor
habitas  mi corazón.

Mujer, tu recuerdo  
Son los días heridos
Son las horas naufragas

Son todo y a la vez nada



Las Aves

Nuestro ultimo adiós
fue un vértigo azul.

Teníamos las calles tan agudas, tan oscuras
Teníamos los ojos encarcelados con el signo del amor.

Teníamos nuestras manos llenas de octubre,
Teníamos nuestras manos llenas de tristeza
Mi voz con olor a  cigarro crucificado,

Teníamos un pardo preludio quemándonos el pecho.
Destruyéndonos con esa fuerza de sangre animal
Que solo puede nacer en el corazón de los dioses.

No te espantes si me vez enfurecido, te dije
Solo son los celos, invadiéndome,
Consumiéndome.
me destruyen.

Lagrimas secas,
la billetera desahuciada,
y tu muchacha mía.

Porque agonizo
en este corazón convertido en hospital.

Porque Debajo de esta noche,
te ha de llevar el silencio y
me ha de llevar el silencio,
hacia su última frontera.

Entonces no seremos
más que un recuerdo viejo y arrugado.


Seré arcano de un rito
conjurare tu nombre de estrella en silencio.
con palabras sencillas
sencillas como decir te quiero
mientras tu pelo se enreda en mi pelo
y mis labios hacen constelaciones en tu boca


noches que ya no sueñan.
sendero de enero llamado amor
tu voz, tu voz, ajena
esta presente en todas las cosas

Un ave, un viento, se estremece el lugar,
te alcanza un deseo virginal, ya eres mía.

Las  cenizas del cigarro, son solo  bosques
mutilados de emoción.
Encendidos  por corazones presos
que atraviesan la soledad, si,
esa nuestra soledad.

Será que solo estoy cansado
de verte y no decirte nada,
será que solo estoy conmovido


no me dejastes nada
ni un silencio
ni un te quiero
ni los secretos de la noche
ni las calladas voces de los arboles
solo el corazón, solo mi corazón rojo
volando en el espacio
en el espacio de tus ojos
arrancado, desahuciado

como un adiós

Noches de Abril


Noches de Abril

1
En los adentros del departamento,
con tu rostro sobre la blanca almohada,
ambos bañados de sudor seco.
El sol dibujando en tu  cuerpo.
tus pechos maduros, sueño y silencio.

2
Veo los posters de Marilyn Monroe,
Imagino que debajo de sus negras bragas,
sus blancas piernas, también buscaban abrazar a alguien.


Abrazar, como tu te abrazas a mi,
cuando acaba la noche,
y la luz, fiel compañera 
se convierte en nuestra amante.

3
Estas noches de abril
se abren de par en par
como una prostituta.

4
¿Qué es el amor entonces?
Acaso es solo una orgía,
un deseo, una palabra
Solo son estas
noches de abril

que me miran sin saber porque

Madrugada




Luz estática detrás de las ventanas
Dibujas con tu piel la luna indómita

Duerme en el corazón
Una  canción gastada.

Despiertan tus ojos
Juntos con los míos

una palabra en los labios
Revolución

muchacha mía
tus ojos serán mis armas
dos fusiles contra la miseria del mundo
un beso será mi ideología

marx ha muerto
y ahora come en Burger king

Los latidos de tu corazón

son el único discurso que necesito

lunes, 15 de agosto de 2011

Para ella


Con el corazón lleno de niebla
Pronuncio tu nombre azul
Oh portadora de un beso
Has de esta noche mi cueva

No hay señales ni signos mudos
Solo tu oscuridad soledad
Apoderándose de mi alma

Tus labios tienen la enfermedad
De los que aman

Un grito desahuciado y un deseo moribundo
Todo eso es tu ausencia

Mis latidos son selvas
Y aquellos árboles azules son vestigios
De una cultura extraña y ajena llamada amor.

Mis razones se han vuelto salvajes
Y tu mi virgen profana
Yaces escondida en esa bahía desierta

En la que se ha convertido tu ausencia.
 
 
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