Estoy
a tu costado,
viéndote
sangrar.
Tu
sangre triste,
Tus
heridas secas
Dentro
de tu costado
evangelio
y carne han peleado.
Predicas
tu sudor.
Tus
ojos ya están cansados,
Hijo
frágil del abril.
Agonía
de la carne que torna sus ojos en verano.
Te
Estoy contemplando.
Un
día bajaras de tu cruz y
Compraras
una hamburguesa en el Burger King
Y
ya no echaras a los ambulantes de las rojas sinagogas
Te
sentaras a la mesa con una negra coca cola
Y
me dirás con una sonrisa dios ha muerto
Mientras
contemplas la Gólgota salvaje
Y
los ángeles te esperaran en el metro.
Te
sentaras con el demonio a las once
Leerán
los periódicos, conversaran sobre futbol,
la
política, las guerras, la ultima hazaña de algún dictador
Contaran
los muertos del mundo
Buscaran
las fosas comunes
Buscaran
los paraderos de los muertos
Las
estrellas sin nombre
Las
cárceles sin dirección
y
pondrás un letrero al mundo
que
diga , se vende
Bajaras
de tu cruz
Revisaras
La bolsa de valores
revisaras
tu cuenta azul
De
Facebook.
Un
día bajaras de tu cruz
Me
buscaras y me dirás el mundo no tiene remedio
Compraras
boletos en la estación
Del
olvido.
Compraras
las estrellas
Y
Marías magdalenas en el corazón
Escucharas
la lluvia venir
Y
esperaras a esa mujer que nunca vino
Maderos
y plegarias
Esta
es la biblia de lo inexacto
La
palabra que atardece en los supermercados
Como
plegarias vacías
Que
dejaron de comprar
Aquellos
sacerdotes
Este
es el evangelio de los desposeídos
Maderos
que dejo la noche triste
La
misma noche triste frente a la Gólgota
Y
la soledad del viento pagano
Son
estos tiempos llenos de negrura en los corazones
Son
estos tiempos frente al ordenador
Azules
las palabras salen del teclado
En
el vaticano se han prendido todas las hogueras
Tus
costados son como los cuatro costados del mundo
Maderos y plegarias.
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