Con
el corazón lleno de niebla
Pronuncio
tu nombre azul
Oh
portadora de un beso
Has
de esta noche mi cueva
No
hay señales ni signos mudos
Solo
tu oscuridad soledad
Apoderándose
de mi alma
Tus
labios tienen la enfermedad
De
los que aman
Un
grito desahuciado y un deseo moribundo
Todo
eso es tu ausencia
Mis
latidos son selvas
Y
aquellos árboles azules son vestigios
De
una cultura extraña y ajena llamada amor.
Mis
razones se han vuelto salvajes
Y
tu mi virgen profana
Yaces
escondida en esa bahía desierta
En
la que se ha convertido tu ausencia.
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